La Diabetes Mellitus es la enfermedad endócrina más común y constituye un gran problema de salud en todo el mundo.

Son diversas las complicaciones agudas y crónicas que puede causar.

Las complicaciones crónicas pueden afectar diversos órganos del cuerpo como son riñones, retinas, nervios periféricos, músculos, etc.

En esta ocasión nos referiremos especialmente a la afectación de nervio periféricos, es decir, a la Neuropatía Diabética.

Se conoce como neuropatía diabética, al daño de nervios periféricos tanto motores y sensitivos, como nervios craneales y sistema nervioso autónomo en pacientes con diabetes mellitus de larga evolución no atribuible a otra causa.

Se estima que en promedio, un 60% de pacientes diabéticos podría presentar esta complicación conforme su padecimiento se hace más crónico, llegando en algunas series de casos hasta el 100%.

Pero, ¿porqué razón un padecimiento de este tipo puede alterar la función de los nervios periféricos?

Actualmente existe evidencia de que ciertos eventos circulatorios y bioquímicos pueden participar en la generación de la neuropatía diabética, entre los cuales principalmente se encuentran:

  • Trastornos de la microcirculación
  • Alteración en el metabolismo de fosfolípidos
  • Acumulación de sustancias neurotóxicas como los llamados polioles
  • Deficiencia de factores de crecimiento nervioso
  • Alteración en el transporte de electrolitos a través de las membranas celulares como el sodio y el potasio, etc.

Hay que tomar en cuenta que si bien en la Diabetes mellitus, la alteración primordial es en el metabolismo de la glucosa, también se llegan a alterar el metabolismo de los lípidos y las proteínas, lo cual lleva a los procesos antes mencionados.

¿Cuáles son las molestias del típico paciente con neuropatía diabética?

En primer lugar, el paciente llega al consultorio quejándose de dolor, pero no cualquier dolor, sino un dolor de tipo ardoroso (urente) localizado principalmente en palmas de manos y plantas de los pies, incluso al solo roce con las sábanas. Además, el paciente refiere sensaciones anormales, dolorosas, sin existir un estímulo externo que las condicione.

Por otro lado, el enfermo puede mostrar alteración en la función sensitiva, es decir, al existir golpes, quemaduras u otros acontecimientos que en una persona normal causarían dolor intenso, en el paciente diabético no se perciben o se perciben con mucha menor intensidad, lo cual lleva al descuido e infección secundaria de las heridas.

Lo anterior, nos hace pensar en una neuropatía diabética de tipo sensitivo en donde la percepción del dolor es totalmente anormal, sin transmitir adecuadamente los estímulos álgicos y presentando dolor aún cuando nada externo lo genere.

Cuando la neuropatía diabética es también de tipo motor, el paciente presentará reducción progresiva de la fuerza muscular y a largo plazo, atrofia de los músculos principalmente proximales de las extremidades.

La neuropatía diabética afecta al sistema nervioso autónomo, el cual se encarga de regular diversas funciones en órganos de los sistemas gastrointestinal, cardio-circulatorio, endócrino, etc.

Tenemos entonces, la llamada neuropatía autonómica que puede manifestarse con trastornos digestivos (gastroparesia diabética), que causa mala digestión, dolor abdominal, diarrea y/o constipación, vómito persistente, etc.; trastornos cardíacos como taquicardia y otras alteraciones del ritmo; alteraciones importantes de la presión arterial sobre todo durante los cambios de posición, etc.

Pero, ¿cómo se realiza el diagnóstico de la Neuropatía diabética?

Sin ser arrogantes, podemos decir que el diagnóstico es sencillo cuando estamos frente a un paciente con Diabetes mellitus de larga evolución (varios años) y que está presentando los signos y síntomas antes mencionados. Luego de examinarlo, encontraremos seguramente alteraciones en los reflejos de estiramiento muscular (disminuidos), alteraciones de la sensibilidad y posiblemente atrofia muscular.

Podemos claro, echar mano de estudios de gabinete que confirman la sospecha clínica, como es el caso de los estudios de neuroconducción motora y sensitiva que se realizan con un aparato con el cual estimulamos los principales nervios de las 4 extremidades y podemos demostrar si existen cambios significativos en la conducción nerviosa.

Los pacientes con neuropatía diabética deben de saber que su afección puede controlarse con un estricto control de la Diabetes para empezar, luego se podrán emplear medicamentos que disminuyan en gran medida el dolor y además algunos otros que eviten que continúe el deterioro de sus nervios.

Por supuesto, estas medidas requieren la amplia participación, interés y disciplina del paciente y de sus cuidadores.

En conclusión: Si hay diabetes, puede haber neuropatía diabética y si esta está presente, vamos acudiendo al médico especialista para que nos oriente y “nos ayude” a encontrar la solución.

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