La Demencia o Síndrome Demencial es uno de los temas más escabrosos que existen en la Neurología contemporánea.  A pesar de los avances científicos y tecnológicos actuales aplicados a la Medicina, aún quedan grandes lagunas en el conocimiento sobre estas enfermedades neurológicas.

La Demencia puede definirse como un grupo heterogéneo de enfermedades que tienen como factor común la afectación de las funciones mentales (Memoria, lenguaje, atención, concentración, cálculo, habilidades viso-espaciales, etc.), lo cual lleva a la pérdida de la funcionalidad del individuo, es decir, que afecta la realización de las actividades de la vida cotidiana.

La Demencia puede ser clasificada de diversas formas, por ejemplo:

1. Por su evolución con la intervención médica: En reversible e irreversible

2. Por su causa: Degenerativa, tóxica, metabólica, hereditaria, infecciosa, traumática, etc., o simplemente de causa indeterminada.

3. Por la región cerebral afectada: Corticales, subcorticales y de sustancia blanca.

4. Por la edad de aparición: antes o después de los 65 años de edad.

Como se puede observar, existen varios factores a considerar para clasificar de forma más o menos exacta un síndrome demencial y así acercarse lo más posible al diagnóstico correcto.

Las Demencias más conocidas en el ámbito neurológico son las siguientes:

  • Demencia tipo Alzheimer.- Es la forma más común de Demencia (50% de todos los casos de Demencia), fue descrita por el médico alemán Alois Alzheimer quien describió por primera vez los síntomas de esta enfermedad que ahora lleva su nombre. Se trata de un padecimiento caracterizado por la alteración y pérdida paulatina de funciones mentales, principalmente la memoria. Lo anterior se hace evidente cuando el paciente empieza a olvidar cosas cada vez más básicas, desde citas importantes hasta cómo vestirse o como regresar a su casa, o lo más dramático, olvidar  o no reconocer a sus familiares mas cercanos.

  • Demencia Vascular.- Se puede considerar como la segunda causa más importante de Demencia. El término vascular se refiere a que el factor causal demostrable en estos pacientes es la presencia de infartos cerebrales, los cuales pueden observarse en estudios de neuroimagen como la tomografía computada de cráneo y la imagen por resonancia magnética. Dichos infartos cerebrales pueden ser de tamaño y localización variables pero la gran mayoría de ellos afecta áreas estratégicas en el cerebro que finalmente llevan a la alteración de ciertas funciones cognitivas, principalmente el lenguaje.

  • Demencia Postraumática: Suele aparecer como resultado o secuela de un traumatismo cráneo-encefálico severo, ya sea con daño neurológico focal (hematomas subdural o epidural, hematomas cerebrales, etc.) o difuso. Una variedad de este tipo es la Demencia Pugilística, la cual se presenta en individuos que se dedicaron al boxeo durante años y como resultado de los traumatismos repetidos, desarrollan daño neurológico.

  • Demencia Relacionada a Enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento.- Algunos pacientes con esta enfermedad suelen desarrollar además del temblor y la rigidez, pérdida de la memoria y de otras funciones mentales. Otros trastornos del movimiento que cursan también con Demencia son la Corea de Huntington, la atrofia olivo-ponto-cerebelosa, la degeneración estriado-nígrica, etc.

  • Demencia de Causa Infecciosa.- En los pacientes con SIDA, puede presentarse una situación conocida como complejo Demencia – SIDA, en el cual existe deterioro progresivo de funciones mentales. Otra enfermedad infecciosa que puede causar Demencia al afectar el sistema nervioso central es la sífilis neurológica o neurolúes que llega a presentarse muchos años después de haber adquirido la infección primaria en genitales (chancro) por la espiroqueta treponema pallidum.

  • Demencia por Priones.- La enfermedad más conocida de este grupo es la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob, se trata de una condición que se trasmite por medio de una partícula infecciosa conocida como prion y que lleva a demencia rápidamente progresiva y mortal.

La lista continúa y es larga, pero las principales demencias han sido comentadas. La mayoría de los pacientes con Demencia no fallecen a causa de la misma, mas bien en relación a accidentes y complicaciones propios de su condición, por ejemplo, accidentes en la vía pública por atropellamiento, caídas y trauma craneoencefálico o bien a verdaderas tragedias como incendios o fugas de gas ya que estos pacientes por olvido pueden dejar la estufa prendida.

El diagnóstico de la Demencia puede ser establecido en base a la exploración neurológica, poniendo especial énfasis en el examen mental y la evaluación neuro-psicológica. Los estudios de laboratorio y gabinete más útiles y que deben ser utilizados de acuerdo a los antecedentes y datos clínicos de cada paciente en particular, son los siguientes: Perfil tiroideo, anticuerpos anti-VIH y anti-treponémicos, química sanguínea completa, tomografía axial computada y/o resonancia magnética según convenga.

De especial interés en la actualidad es la utilidad del Electroencefalograma y el Mapeo Cerebral en el estudio de las demencias. Diversos estudios han demostrado que estos estudios ayudan a discriminar entre depresión y demencia, lo cual ayuda a establecer el diagnóstico de forma temprana.

El manejo de estos pacientes depende obviamente de la causa de demencia, es decir, cuando es una causa reversible como las metabólicas o las causadas por masas intracraneales (tumores, hematomas subdurales), el tratamiento puede ser relativamente fácil; cuando se trata de causas degenerativas como la enfermedad de Alzheimer, sólo algunos medicamentos han demostrado cierto beneficio, como es el caso de la memantina que hace más lenta la evolución de la enfermedad.

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