Tener la presión arterial alta no es cualquier cosa, es una situación de alarma que hay que considerar de gran riesgo para la salud.

Son el corazón, el riñón y el cerebro los principales órganos blanco de la Hipertensión Arterial Sistémica (HTAS). En esta ocasión nos referiremos exclusivamente a los daños neurológicos que la presión alta puede producir.

Primero que nada, hay que recordar que la presión arterial puede variar en forma considerable de acuerdo a edad, sexo, actividad física e incluso a posición corporal.

No obstante, una presión arterial diastólica mayor a 90 y sistólica mayor a 140 es Anormal y debe considerarse como hipertensión arterial. Por supuesto, para realizar el diagnóstico de HTAS, se deben registrar cifras mayores a las mencionadas en 2 ocasiones diferentes.

A la HTAS se le conoce como “el asesino silencioso”, es decir, puede no dar síntomas o bien, dar síntomas sutiles hasta causar serios daños el individuo.

Es por esto, que muchos pacientes “debutan” como hipertensos llegando con una condición grave a los hospitales.

Pues bien, la HTAS a nivel neurológico puede causar lo siguiente:

1. Cefalea.- El dolor de cabeza es una de las manifestaciones más comunes de la gente con HTAS y puede estar acompañada de mareo, nausea, visión borrosa, malestar general, zumbido de oídos, etc.

2. Retinopatía Hipertensiva.- La HTAS causa a largo plazo daño de los vasos retinianos, afectando la capacidad visual del individuo.

3. Hemorragia Cerebral.- Las principales localizaciones de la hemorragia cerebral hipertensiva son los lóbulos cerebrales (hemorragia lobar), el tálamo (una estructura cerebral muy importante que sirve de relevo para vías motoras y sensitivas) y en forma menos frecuente el tallo cerebral. En el peor de los casos, la hemorragia puede penetrar en los sitios en donde normalmente sólo circula líquido cefalorraquídeo y de esta forma causar obstrucciones e hidrocefalia. La hemorragia cerebral hipertensiva puede tener un índice de mortalidad del 80%.

4. Encefalopatía Hipertensiva.- La elevación de la Presión arterial puede dañar en forma difusa el cerebro (encéfalo), afectando a las funciones mentales (orientación, memoria, atención, concentración, lenguaje y capacidad intelectual). En algunos pacientes con encefalopatía hipertensiva, al realizarles un estudio cerebral de imagen llamado resonancia magnética se pueden observar lesiones localizadas en la sustancia blanca del cerebro similares a las observadas en la Esclerosis Múltiple (una enfermedad desmielinizante del sistema nervioso central), lo cual puede dificultar el diagnóstico.

5. Hemorragia Subaracnoidea.- Este es un tipo especial de hemorragia cerebral causado por la rotura de lesiones vasculares preexistentes llamadas aneurismas. Si bien la HTAS no es la causa primaria de este tipo de hemorragia, puede precipitar y facilitar la rotura de dichos aneurismas, causando un círculo vicioso, ya que al haber hemorragia subaracnoidea, el paciente desarrollará a su vez elevaciones bruscas y peligrosas de la presión arterial.

6. Enfermedad Vascular Cerebral.- Por si lo anterior fuera poco, la HTAS es un factor de riesgo para padecer infartos cerebrales, los cuales pueden dejar al paciente con afectación del lenguaje y parálisis de medio cuerpo.

7. La HTAS asociada a Diabetes Mellitus, tabaquismo, obesidad, hipercolesterolemia y sedentarismo, hace presa fácil a una persona para enfermedad cardio y cerebro-vascular.

En conclusión, si es hipertenso visite a su médico y solicítele una valoración y tratamiento completos. Si no sabe que es hipertenso acuda a su centro de salud, clínica u hospital que desee a checarse la presión arterial. De manera preventiva, le recomendamos consumir poca sal, dieta baja en grasas, evitar el consumo de tabaco, evitar el sedentarismo y hacer ejercicio por lo menos 5 días a la semana.

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